Quien revisa candidaturas dedica segundos a cada currículum, y la foto es de lo primero que ve. No decide por sí sola, pero sí inclina: una imagen cuidada transmite que te tomas en serio el proceso, y un selfie recortado de una boda transmite lo contrario. En esta guía te cuento cómo tiene que ser una foto de currículum en España, qué errores la estropean y qué opciones tienes para hacértela, desde la casera decente hasta la profesional.

¿Hay que poner foto en el currículum?
En España, en la mayoría de sectores, sigue siendo lo habitual y lo esperado, sobre todo en puestos de cara al público, comercial, hostelería, atención al cliente o cualquier proceso donde la presencia cuente. En otros países (Reino Unido, Estados Unidos) se omite para evitar sesgos, y algunas multinacionales lo piden así también aquí. La regla práctica: si el sector y la empresa son españoles, pon foto, y que sea buena. Si la oferta dice explícitamente que no, no la pongas.
Hay un segundo motivo que casi nadie tiene en cuenta: aunque tu CV no lleve foto, quien te va a entrevistar te buscará en LinkedIn. Así que la foto profesional la vas a necesitar igualmente. De hecho, la misma sesión te resuelve las dos cosas.
Cómo tiene que ser la foto de currículum
- Encuadre: primer plano o plano medio corto, de los hombros hacia arriba. Tú ocupas el protagonismo del encuadre, con un poco de aire por encima de la cabeza.
- Fondo: liso y neutro. Blanco, gris o negro funcionan siempre. Nada de habitaciones, calles o playas de fondo.
- Luz: uniforme y sin sombras duras en la cara. Es lo que más delata una foto casera hecha deprisa.
- Ropa: la del puesto al que aspiras. Camisa o blazer para perfiles de oficina; algo más relajado pero cuidado si tu sector es creativo. Colores lisos, sin estampados menudos ni logotipos.
- Expresión: cercana y segura. Una sonrisa ligera, natural, con la mirada a cámara. Ni pose de fiesta ni cara de foto de DNI.
- Actualidad: la foto debe parecerse a ti hoy. Si te has cambiado el pelo o han pasado más de dos o tres años, toca renovarla.

Los errores que descartan
Los repito porque los veo llegar cada semana al estudio, en la carpeta de "fotos que estaba usando hasta ahora":
- El selfie con el brazo estirado, aunque sea con buena luz. Se nota siempre.
- La foto recortada de un evento, con un hombro ajeno asomando por el borde.
- Filtros de belleza o retoques que suavizan la cara hasta lo irreal. Quien te entreviste te va a ver en persona; la foto debe ser tú en tu buen día, no otra persona.
- Fotos oscuras, pixeladas o estiradas al maquetar el CV. Pide siempre el archivo en alta resolución.
- Gafas con reflejos que tapan los ojos. Tiene solución fácil con luz bien puesta; tenemos una guía entera sobre fotos con gafas.

¿Casera o profesional?
Se puede hacer una foto de currículum aceptable en casa: pared lisa, luz de ventana frontal, alguien que dispare por ti (nunca selfie), ropa planchada y varias tomas para elegir. Para un proceso puntual puede valer.
La diferencia de una sesión profesional está en tres cosas que en casa no se pueden replicar: la luz de estudio, que unifica la piel y separa del fondo; la dirección, porque no sabes qué hacer con la cara hasta que alguien te lo dice; y la edición sobria, que quita brillos y ojeras del mal dormir sin plastificarte. Además sales con material para todo: CV, LinkedIn, firma de correo, web de empresa.
En mi estudio esa sesión es la sesión de fotos laboral: desde 180 € con cinco fotografías editadas en color y blanco y negro, fondo neutro y dirección completa durante la media hora de sesión. Eliges tú las fotos desde una galería privada y las recibes en alta resolución, listas para cualquier uso.

Preguntas rápidas
¿Qué tamaño y formato debe tener la foto en el CV?
Un recuadro proporcionado (cuadrado o ligeramente vertical) en una esquina superior del documento. Lo importante es partir de un archivo en alta resolución y no estirarlo: mejor reducir que ampliar.
¿La misma foto vale para LinkedIn?
Sí, y conviene que sea la misma o de la misma sesión: da coherencia cuando el reclutador pasa del CV a tu perfil. Aquí tienes por qué la foto de LinkedIn importa tanto.
¿En blanco y negro o en color?
Para el CV, el color es lo estándar y lo más seguro. El blanco y negro queda elegante en LinkedIn y webs personales de perfiles creativos o directivos. En la sesión laboral entrego las dos versiones, así que no tienes que elegir a ciegas.
¿Cómo me preparo para la sesión?
Ropa lisa y planchada del registro de tu sector, pelo arreglado de casa y, si te maquillas, un look sencillo sin brillos. Antes de la cita repasamos tu vestuario por WhatsApp. Y duerme bien la víspera: se nota más que cualquier retoque.